jueves, 17 de noviembre de 2016

Regreso

Hay un abril en tus labios;
cala como lluvia fiel
dejando amor en mis charcos;

hay un abrigo en tu piel
que ahuyenta viejos inviernos
cuando me cubres con él.

Se abre el cielo de mi infierno
cuando tus ojos me miran
transformados en fuego;

se abre camino la vida
cuando tus manos me tocan
y todo mi vello se eriza;

se deshacen las rocas
cuando escuchan la risa
explotando en tu boca.

Tu cama se transforma en isla,
en oasis del desierto
donde acaricia la brisa;

tus suspiros son el viento
que sopla en todas mis velas;
y me lleva, con él, lejos.

La distancia, nuestra Odisea;
nosotros, versos de Homero;
tú, Penélope que espera;
yo, esposo que vuelvo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario