domingo, 30 de octubre de 2016

Todo lo que quiero

Eres todo lo que quiero;
unos brazos a los que volver
cuando se pierde la fe
o acecha el invierno.

Eres todo lo que quiero;
la esperanza en la tormenta,
la luz que brillante me lleva,
hacia el resguardo de su puerto.

Eres todo lo que quiero;
una flor entre las ruinas,
naturaleza sin espinas,
la hierba bajo el cemento.

Eres todos lo que quiero;
la brisa en el verano,
la sombra bajo un árbol,
un oasis en el desierto.

Eres todo lo quiero;
un amor sin condiciones,
noches llenas de canciones,
el tiempo detenido en un beso.

Eres todo lo que quiero;
una sonrisa que espera,
un futuro a tu vera,
un hogar en otro cuerpo.

Eres todo lo que quiero;
mi principio y mi fin,
mi cielo, mi Edén, mi jardín;
eres la salida de mi agujero;
y, por todo ello,

moriría por ti.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Montera



Llueve en la calle Montera
ahogando las flores tristes
que enraízan en las aceras.

El rocío de sus ojos
se diluye con su pena,
tiñiendo de nostalgia
la sangre que corre en sus venas.

Se llena su alma de polvo,
violada por una ajena
que solo busca su gozo
y le impone la condena.

Extraños con sus prejuicios
que no notan su tristeza
cuya conciencia antes viva
se refugia bajo tierra.

Dulces almas hoy manchadas,
ecos de una niñez tierna,
sonrisas antes brillantes
hoy reflejan tierra yerma.

Cicatrices disfrazadas
defendidas por las fieras
usando el falso nombre
de una libertad ya muerta.

Esclavismo asimilado
convertido en compra y venta;
poco estudiado síntoma
de una sociedad enferma.

Esta noche se usan cuerpos
mientras lloran las estrellas:
vidas que son un regalo,
pero nadie las respeta.

Sus sueños de bella infancia,
en simples sueños se quedan;
sin que venga el esperado
príncipe, sin ser ellas princesas.

Llueve en la calle Montera
ahogando las flores tristes
que enraízan en las aceras.




sábado, 8 de octubre de 2016

Lighthouse

Dime que un sentimiento puede romper distancias.
Que los kilómetros que nos separan caen derrotados
ante la fuerza que otorga la esperanza;
aunque hoy lloren las ganas de tenerte a mi lado.

Dime que todo este echar de  menos, al final será recompensado.
Que los sueños unen más que las vías de los trenes;
y en los míos, tú siempre apareces.
Que mientras estés en mi vida, estaré salvado.

Dime que mis suspiros te llegan susurrados;
que mis “te quiero” te arropan en la noche;
que las palabras que escribo limpian tu pasado, lo encogen;
que el futuro dará la razón a estos locos enamorados.

Dime que nuestros abrazos llegan lejos, son más largos;
que el mundo no puede encarcelar la ilusión;
que Dios está atento a toda esta oración;
y su bendición nos mantendrá a salvo.




Dime que en los momentos duros, sientes mi mano;
que mis caricias se tatúan para siempre en tu piel;
que no existe en el mundo amor más fiel
que el de aquellos que se aman aun estando alejados.

Dime que acabarán perdonados todos los daños;
y que la vida que nos espera olvidará estas ausencias;
que el amor es generoso, perdona; que el amor es paciencia;
y que el futuro que vendrá será el mayor regalo.

Dime que mis letras consiguen acercarnos;
porque estos pequeños versos son tuyos.
Dime todo, que desde aquí te escucho.
Dime que mis poemas besan tus labios.

Yo te diré que seguirán juntos nuestros pasos;
que no existe tiempo que pueda hacerme olvidarte;
que me da igual estar lejos si te tengo de mi parte;
te diré que estaré aquí por el resto de los años.

Te diré que no me perderé, porque eres mi faro.


Y te diré,
cada día,
y cada hora,
que te amo.