lunes, 14 de marzo de 2016

Rosas de Vals

Quedan algunas luces de Navidad
en la ciudad, y tu olor, en briznas
queda en mi habitación al despertar.

Está bien. Me recuerda la alegría
que viví, me recuerda que fue real:
que a la vida le quedan rosas todavía.

Mi herida, aún nueva, cicatrizará,
pero nuestros momentos, verás:
tuyos y míos, esos quedarán.

Se convertirán en un recital
de días pasados y noches en la espalda,
de nuestra energía y nuestra vitalidad.

[Esta vez, la tristeza no nos ganará la partida]

Y quiera Dios que algún mes de estos
vuelva a bailar un vals con la vida.
Probablemente sea con un amor nuevo
Pero si vuelves a ser tú
me alegraré, alma mía.

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