jueves, 17 de marzo de 2016

Esperanza

La oscuridad me conoce bien;
hace tiempo los dos fuimos amigos;
me di cuenta: ella no te deja ver;
no fue bueno haberla conocido.

Al escapar, me intentó convencer,
“el mundo es frío, vuelve a mi abrigo”;
os juró que hubiera caído otra vez
si ella no se hubiera entrometido.

Vino despacio, sin despertar mi interés;
todo en silencio, y ella sin hacer ruido.
Al mirarla a los ojos, desperté
sin saber que antes estaba dormido.

Ciego que, de repente, volvía a ver;
así fue como sentí a Cupido:
como una flecha acariciando mi piel
que, en su vuelo, deja al tiempo detenido

No fue nuestra elección, fue al revés;
la elección quiso ser nuestro destino.
La oscuridad gritaba “volveré”.
Yo sabía que la había vencido.

Ahora el suelo tiembla bajo mis pies;
noto debajo el hambre del abismo;
pero la luz blanca de la fe
me sirve de guía en este camino.

Sé que, a día de hoy, no caeré;
así me lo dice un sexto sentido:
ahora que bebo en sus labios la miel
todo el dolor se convierte en olvido.


2 comentarios:

  1. Wow!
    ...me enamore del Poema, sencillamente.
    Precioso!

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    1. Muchas Gracias! Me alegro de que te haya gustado ^^ Gracias por comentar ^^

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