martes, 30 de junio de 2015

Tú eres mi Cielo azul

Me has dejado sin palabras.

Estoy buscando en el diccionario algo que me ayude a definir lo que siento,
pero pese al empeño que le pongo, no lo encuentro.
Creo que he llegado a una conclusión: será en vano tanto esfuerzo.
Es imposible trasmitir a través del lenguaje este sentimiento.
Lo acepto, aunque lo lamento, y es que un “te quiero” no puede mostrar lo que siente un corazón entero.
Entero de ti. Entero de Cielo.
Porque sabes lo que eres para mí. Mi Cielo azul.
Mi escudo de besos. Contra el mundo, y contra lo malo de dentro.
Mi bote salvavidas. Mi alma. Mi aliento.
Eres mis letras y mis frases, eres mis versos y mis textos.
Has sido inesperada,
porque no esperaba esto ni en mis mejores sueños.
Has sido repentina,
porque en poco tiempo has conseguido conquistar todo mi Universo.
Y no sé si decirte esto, pero es lo que ahora pienso;

Creo que vas a ser la mujer de mi Vida.

jueves, 25 de junio de 2015

3,2,1...

Tú sigue con tus pies de plomo
Que no podrás correr y solo irás andando
Y yo quizá me caeré por ir tan rápido,
pero seguro que habré avanzado
Y es que eso es la Vida: acantilados y más acantilados
Caídas que te hacen cosquillas en el estómago
Hasta que, posiblemente, llega la herida
O hasta que, un día, conoces lo que es la Vida

Déjame ir por esta autovía
Que me gusta la próxima parada señalada
(la Felicidad)
Quizá solo sea pasajera, mera alegría
Pero que me quiten lo bailado
Que nos quiten nuestros pasos
Aunque nos pisemos, aunque nos pasemos
Aunque nuestra historia se convierta en un coche parado
En algo fuera de la circulación, caducado
Hasta que descubras que existe ese producto tan ansiado
El Amor puro, que no pasa de fecha, el que está destinado


Tú sigue con tu armadura y tu escudo
Mantente protegido e incorrupto
Pero no me vengas con tus consejos
Como si fueran diamante en bruto
Que yo prefiero mojarme y herirme
Y llorar y sufrir y, quizá arrepentirme
(que ya te digo yo que eso nunca)
Y escuchar tus “Te lo dije”
Prefiero intentarlo, arriesgarme
Tirarme por ese acantilado
Y cuando me veas volando no te diré “Tenía razón, ¿ves?”
Estaré demasiado ocupado
siendo feliz.

Mientras tú, tras tus muros, crees que puedes taparnos con un dedo
Cuando en realidad soy yo el que te veo pequeño
Porque te sobrevuelo, a ti, a tus miedos, a tus consejos
Y vuelo
Y sueño
Y siento
Con ella, con sus alegrías, con su brisa, con su viento,
Con su risa.
Con nuestra Vida.
La que hemos elegido arriesgándonos
Lanzándonos al vacío
Hasta que nos hemos sujetado
Y por eso corro, sin miedo, sin reparo
Porque en ti confío, porque tú me has salvado.

martes, 23 de junio de 2015

Salvavidas

Su cara era una sonrisa pintada sobre los desconchones de su corazón,
sus abrazos un mecanismo automático, sin pasión
sus caricias eran frías, muy frías
su mirada estaba vacía.
Muy vacía.

Era una de esas personas que se habían quedado sin ilusión
A las que no les queda nada que perder, pues la esperanza ya la han perdido
Que ve todo con ojo crítico, con prejuicios, que solo califican al Mundo como Cínico
A las que el realismo se les queda corto, les parece un castigo
De las que se esconden únicamente en sus sueños, en su mundo onírico

Era, en fin, una herida sin cicatrizar, gangrenada, infectada
De esas que necesitas abrir para curar
Pero, lógicamente, no dejaba que nadie se acercara a su tirita
Por miedo a tiritar, de frio, otra vez, en medio del Mar
De ese Mar al que llaman Soledad, Nostalgia, o mala compañía


Era una de esas personas que has conocido, quizá seas una de ellas
Que llevan a cuestas un sacrificio por todos los demás
Que sufren por todos los demás
Que se pintan las sonrisa por todos los demás
Que dejan el amor para todos los demás
Porque para ellas no les ha funcionado para encontrar la felicidad.

Y  esto es tinta pintada en un papel, o una pantalla
Que algunos leerán, a algunos les gustará, a algunos les llegará
Pero este pequeño texto no va para ellos, no va para todos los demás
Estas pequeñas palabras van para ellas, para esas personas que llevan la sonrisa de maquillaje
Aunque la felicidad es un traje que les queda mal
Tranquilas, todo tiene solución. Solo necesitáis encontraros con vuestro sastre
(de traje, sonrisas, abrazos)
Y hará que por fin todo encaje,
Que el Mundo deje de ser Cínico y sea lo que de verdad es;
Un juego, un milagro, un baile.



lunes, 22 de junio de 2015

Serendipia provocada

[Siempre pensamos en las casualidades en positivo, tipo “que casualidad que nos hayamos encontrado aquí”. ¿Y sí le damos la vuelta?]

Ella le conoció en un baile. Bueno, conocerlo quizá no sea la palabra. Le vio por primera vez en un baile. Digo baile porque queda más bonito, pero fue en una fiesta normal y corriente. Uno de esos días que ella no tenía ganas de salir pero la convencieron. Cruzó su mirada con él desde la barra hasta la mesa de billar. Para ella se paró el tiempo, supongo que podríamos llamarlo amor a primera vista. Aunque me parece un desprecio a los demás sentidos. Yo he sentido amor a primeras palabras. Pero eso es otra historia.

No os voy a contar el resto de la noche porque no merece la pena. Después de esa mirada no hubo más durante el resto de copas y jugadas de billar. Hubo pensamientos. Muchos. De hechos todo el local los oía menos ellos. Pensamientos que quedaron enterrados antes de tiempo. (Nunca llevamos flores a los sentimientos enterrados. Es una pena. Valga este párrafo como esquela).

Él la conoció en un parque. Ella estaba jugando con su perro, mientras él intentaba controlar al suyo. Los dos perros se juntaron, ya sabéis, tienen menos tontería que nosotros con esa cosa llamada “vergüenza”. Intercambiaron dos “Hola” educados y risas de situación. Los perros no se querían separar, pero ellos decidieron que era hora de volver al paseo rutinario, y tras un par de “Hasta luego” cada uno fue por su lado.

Él tosió durante un buen rato, hasta que consiguió tragarse la pregunta que tenía en la garganta. Lo peor no es ahogarse en un vaso de agua. Por lo menos ahí hay agua. Lo peor es ahogarse con las propias palabras. (Un día vamos a inundarnos de letras. Es una pena. Valga este párrafo como salida de mis palabras silenciadas).

Ellos no se conocieron. El iba a coger ese autobús, ella el metro. Él perdió el autobús y decidió coger el metro. Mientras bajaba, llegaba esa línea. La observó desde las escaleras y llamó su atención. Hoy se sentía valiente. Decidió ir a hablar con ella. Pero entonces salió un chico corriendo, perseguido por un revisor, y le empujó. Cayó rodando hasta el suelo. No le paso nada grave, más allá de una esguince. Bueno, miento. Le paso algo muy grave. Perdió su futuro perfecto. No os imagináis lo que habría sucedido tras saludarla en ese vagón. (A veces las casualidades funcionan al revés, y para que nos impiden ser felices. Es una pena. Valga este párrafo como llamada al Universo para que no haga eso. Aunque confió que todo pasa por algo. Serendipia.)


La verdad es que no son las historias más emotivas que puedan escribirse. Ni más fantásticas. Ni más conmovedoras. Pero creo que son realistas.

Y es una pena. Así que la próxima vez que sientas el amor a primera vista, que quieras perseguir una oportunidad, que necesites soltar una frase, hazlo. Ve a esa barra del bar, pregúntale si siempre pasea a su perro por allí, levántate corriendo y consigue entrar en el vagón. Las esguinces se curan. Los errores son más difíciles. Quizá no es casualidad que os encontréis, porque uno lo buscó a propósito.
Las serendipias solo dan la pista. Nosotros debemos seguirla.


Y no hablo por hablar. Yo la estoy siguiendo.

sábado, 20 de junio de 2015

Hay algo mejor que los sueños

Él creía que si deseabas algo mucho, si soñabas  muy fuerte, se haría realidad. No sólo aquellas cosas que se controlan, sino todo. Y él soñaba con ella. Soñó con ella desde que era consciente. Aunque en algunos momentos pudiera soñar con otras, es cierto. Pero tarde o temprano volvía a soñar con ella. A ilusionarse por ella.

Pero claro, solo era la chica de sus sueños. Y aunque su fe era inquebrantable, poco a poco fue desapareciendo el entusiasmo. Tantos años, y ni rastro. Había sido feliz con otras almas,  pero siempre volvía ese fuego en el fondo de la suya, esa voz, para decirle que ella existía, que tenía que existir. Pero hubo momentos, aunque no le gustara admitirlo, que perdió la esperanza. El mundo te enseña a ser realista, y al final te preguntas si estará en lo cierto. Si los soñadores pasan la vida durmiendo y se la pierden. Porque él soñaba de noche y de día.

Sin embargo, dentro de él existían esas ascuas que no se apagaban. Y un día llego alguien que supo como encenderlas. Como devolver ese entusiasmo, esa ilusión.



No os voy a decir si era la chica de sus sueños, porque creo que no merece la pena pensar eso. Ella era algo mucho mejor. Era la chica con la que no perderse la vida soñando, sino vivir los sueños. Era la chica con la que quemar el cielo. No os voy a decir si era la chica de sus sueños, porque era algo mucho mejor. Era la chica de su realidad. 

miércoles, 17 de junio de 2015

Pequeña lista de promesas

  1. Hacerte reír (muy )mínimo veinte veces por día.
  2. Hacer todo lo que pueda para que cumplas tus sueños.
  3. Abrazarte muy fuerte en cada encuentro y despedida.
  4. Tener solo para ti todos mis besos.
  5. Convertir esta en tu mejor Vida.
  6. Conseguir que cuando estés conmigo, te olvides del resto.
  7. Cocinarte los mejores platos que hayas probado (ya tu sabes, o llamar al Telepizza).
  8. Que puedas confiar en mí, y sepas que siempre seré sincero.
  9. Podría poner muchas más, pero ya las descubrirás, no hay prisa.
  10. Y si, con los pies en el suelo y la mirada en el cielo, poder decírtelo bien alto: Te quiero.

     


martes, 16 de junio de 2015

Seré mi mano en la tuya

No te voy a dejar caer
No lo dudes y sujétate
No te voy a dejar llorar
Aunque no sé lo que vendrá
Pero es que me da igual

Si hay barro, haré de alfombra, de pasarela, de puente
Si hay acantilado, seré tus alas
Si hay un mar de dudas, seré un Océano de certezas
Si la ciudad se te queda pequeña, te llevaré a mi mundo
Tan grande, tan brillante, tan libre de penas como quieras

Si te ahogas seré tu oxígeno
Si te quemas seré tu hielo;
Si te enfrías, seré tu fuego.
Si lloras seré tu hombro
Y si lloras de alegría, déjame ser tu causa

En tus heridas seré tirita
Olvido y pasado en tus cicatrices
Recuerdo y presente en tus días felices
Futuro en tus sueños,
Capitán en los nuestros.


Si caes al pozo seré tu cuerda,
Si subes al cielo seré tu globo
Seré tu espacio cuando necesites estar sola
Y tu compañía cuando necesites alguien a tu lado.

En los lunes seré tu sonrisa
Y en los domingos tu tranquilidad
En los Inviernos tu manta
En los Veranos tu Brisa
En este Mundo seré tu Alma
En la Muerte, tu Vida
Porque no voy a dejar que te lleve si no es conmigo delante.

Seré caricia en las mañanas y almohada en las noches
En el camino seré tu agua y tu mapa
En las subidas seré tu impulso
Y en las bajadas tu freno, tu airbag.

Seré todo lo que tú quieras, siempre que me dejes
Y si algún día dejo de serlo, déjame
No me des las gracias, solo es una forma de compensar, de responder, de devolverte un poco
Y es que no se puede equiparar a todo lo que tú me das,
Que solo cabe en esa palabra: todo.


domingo, 14 de junio de 2015

Mi Noria

No quiero que seamos solo Cielo,
Tambien quiero que seamos nuestro suelo
Donde mantenernos de pie cuando todo tiemble.
No pretendo ser siempre felices,
Pero pretendo superar las dificultades contigo,
Y ser el viento que nos impida ir a pique.
Supongo que sera diferente cada día,
Unas veces abajo, otras arriba.
Pero me da igual.
Si vivir es una noria, quiero que seas la Noria de mi Vida.

viernes, 12 de junio de 2015

Carta a un amor adolescente

Escribirte ahora resulta raro. Pero supongo que es necesario. Una forma de arreglar el interior del corazón para la próxima inquilina. Aunque, siendo sincero, he empezado esta carta muchas veces, y nunca se que decirte. Supongo que si te tengo que decir algo, sería algo parecido a esto.

Dicen que el primer amor nunca se olvida. Tampoco es que me lo hubiera propuesto. Hubo un tiempo en el que sí, quise borrar tu rastro. Pero tu rastro ya formaba parte de mí, y no quería perderme en el proceso. Aunque lo intenté, y por eso aparecí en lugares donde nunca me hubiera visto. Lugares donde no volveré, lugares donde fui daño, donde mi subconsciente pensaba que podía “olvidar a la reina jugando a las damas”. Pero sin derrocarte. Después me convertí en república, donde los sentimientos elegían a mi Presidenta, por votación democrática. Aunque la democracia a veces se equivoca, y lo aprendí durante todas las legislaturas de esa época. Afortunadamente, encontré el camino de regreso a mí, con lecciones aprendidas, cicatrices cerradas y con la vuelta de todas mis ganas. Me convertí en república para no estar bajo tu reinado, y acabé bajo la dictadura de mi corazón. Pero al fin y al cabo, es mía.

Fuiste fuego, y te confundí con luz. Supongo que por eso sufrí quemaduras de tercer grado, y para que se curaran tuve que esperar unos cuantos años. No sé cómo te fue a ti, tampoco creo que fuera necesario saberlo. Cada uno tiene su proceso. Como he aprendido, muchas veces sufre más el que parte, porque toma la decisión. El otro únicamente debe aprender a aceptarlo. Espero que no sufrieras mucho ni perdieras partes importante de ti en el camino hacia el futuro. A veces para pasar determinados agujeros hay que soltar lo que sobra, y a veces no sabemos elegir bien que es lo que sobra. Yo vacíe la mochila para empezar a llenarla al otro lado. Una apuesta arriesgada, pero soy afortunado, y encontré buenos dones con los que ocuparla.


Dicen que los golpes te esculpen, y esculpir es quitar lo que sobra a la fuerza. No sé si era tu objetivo, pero me ayudaste a salir. Sé que sin ti no sería como soy hoy, eso lo tengo claro. Y me gusta como soy. Por eso te estaré eternamente agradecido. Despertaste mis ganas y mis sueños. Aunque ahora sean otros sueños, las ganas de cumplirlos vienen desde esos días. Fuiste necesaria, y por eso volvería a aquellos días si hiciera falta. Espero que yo te aportara también algo.


Dicen que el amor es ciego. Y puedo asegurarlo. Ahora bien, no digo que eso sea buena, o malo. Es un hecho, una verdad, y ya está. Ahora me doy cuenta de que había demasiado diferencias entre nosotros. Los polos opuestos se atraen, pero si uno es fuego, derrite al otro polo. Nos empeñamos en estar con alguien cuando, en realidad, no es nuestro camino. Eso lo aprendí a base de caídas, y benditas caídas. Ahora cada flecha de Cupido se acerca más a la diana. No sé cual de estas flechas será la definitiva. Pero no hace falta saberlo. He aprendido a aprender de quien me rodea, estar con quien quiero. Y si alguna vez se va ese sentimiento, dejarlo sin remordimientos. El futuro es para los valientes, y la zona de confort es el peor sitio donde descansar. Es como dormir con morfina. Quizá descanses, pero no sueñas. Y yo quiero seguir soñando. Por eso, no me importa cegarme otras veces, porque después de ti aprendí que es verdad, que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Y a veces te echo de menos. Pero no como antes. Echo de menos hablar contigo, conocerte. Porque, a veces, creo que no eres feliz. No como cuando yo te veía sonriendo de verdad. Puede que me equivoque. Puede que, simplemente, sea otra clase de felicidad. Más madura, menos infantil. Supongo que, por eso mismo, menos auténtica. A veces veo en tus ojos la posibilidad de lo que pude ser, y me pongo nostálgico, porque sé que tú también lo piensas. Pero es normal imaginárselo. Así es el ser humano. Nunca satisfecho, siempre aspirando a algo más. Siempre pensando que sería mejor. Pero se aprende, al final se aprende, que a veces es mejor un hogar que una aventura. Que tu casa también puede ser tu mayor aventura. Que una persona puede convertiste en tu guarida, y no hace falta salir para saber lo que te pierdes por estar con ella, porque sabes lo que te perderías si no lo estuvieras.

Me enseñaste a amar. Quizá no del todo, quizá no como se debe, pero me enseñaste los pilares básicos. Y estoy muy agradecido. Por eso, como ya sabes, te guardo con cariño. Pero no con amor. No con el amor de los versos ni las lágrimas; no con el amor del deseo y del sueño hecho realidad. Ese amor no sé en quién acabará, quien lo guardará para siempre y se lo quedará, y pagará con el suyo propio. No sé en quién acabará, pero también me ilusiono. Y ahora estoy subiendo a otro tren. Por eso te dejo a ti estas maletas, las maletas de aquellos años, raídas pero que guardan una historia preciosa. Te las dejo aquí para que puedas verlas, recordarlas. Yo me quedo con todo lo aprendido, con lo que no se puede guardar en un equipaje, con lo que se lleva dentro.

Por eso, te digo: Gracias. Por todo. Apostamos fuerte, y al final perdimos en consecuencia. Pero nos llevamos más de lo que esperábamos. Solo había que estar atentos.

Mi mejor acierto

Quien quiere cordura
Si la locura viene de tu mano
O mantener la cabeza fría
Cuando me arden las mariposas del estómago

Sé que no es razonable como estoy actuando
Que quizá este saltando desde el acantilado
Que dirán que me estoy precipitando
Pero que más da lo que digan ellos, si no han conocido todo tu encanto

En serio, puede que me arrepienta de todo esto en el largo plazo
Que pase el tiempo y ni lo recuerde, algún día
Pero realmente ahora mismo creo que no puedo hacer otra cosa,
Que tengo que canjear rápido esta lotería
Que hay trenes que solo pasan una vez
Y si hace falta me tiro a la vía
Y me da igual que me atropellen o las heridas


Porque si las provocas tú no las llamaría heridas
Las llamaría cicatrices de apostar por la Vida
Porque alguien dijo que “No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo,
 pero sí eliges quién te lo hace”
Y creo que te elijo a ti sin miedo a la caída
Que me entrego a ti sin miedo al error
Porque si un fallo lleva tu nombre
Puede que lo sea, pero será el mejor.

Si pasa eso quiero que seas mi mejor error, en serio
Pero sabes que no es lo que prefiero ni por lo que apuesto
Realmente, te voy a ser sincero
Creo que vas a ser mi mejor acierto.



jueves, 11 de junio de 2015

¿Y tú en que piensas?

Estoy pensando en esos días que dejas la persiana subida y te despierta el Sol en la cara. Ese cálido despertar. En ese día en el que estrenas el piscineo de verano tirándote a lo loco al agua. Estoy pensando en esos días que no quieres irte a dormir, porque quieres alargar lo máximo posible la felicidad que te ha correspondido por sorteo. Estoy pensando…

En esos ojos que te miran por la calle y se te quedan clavados para el resto de tu vida. En esas risas contagiosas que te hacen reírte aunque sea el peor día del mes. En ese mensaje inesperado que te alegra la noche. En esas personas que hacen la vida fácil. Que son brisa, abrazo y caricia. En esas personas que te dicen buenos días con una sonrisa que llega de mejilla a mejilla, de oreja a oreja. Esas personas que guardan una ciudad en ruinas pero reflejan un palacio.

Estoy pensando en esos días que llegas a casa y tienes para comer tu plato favorito, y no te acordabas. O cuando llegas a tu casa cargado de bolsas y el ascensor está esperándote. Esos días en los que no sabes con que pie te has levantado, pero te da exactamente igual, porque no hay excusa para no disfrutar de esas veinticuatro horas que se te han concedido. Esos días en los que hace un Sol tremendo, aunque la tormenta perfecta intente disimularlo. Porque sabes que está ahí. Porque hay personas que guarda ese Sol dentro de sí mismas. Porque los ángeles existen, y no hace falta subir al cielo para conocer a unos cuantos. Y yo tengo la suerte de conocer a bastantes de esos ángeles que caen del Cielo y te preguntas: ¿Por qué me lo merezco?


En esa ducha caliente tras volver de la calle en Invierno. En un desayuno que sea buffet libre. En una cena bajo las estrellas, una cena perfecta aunque consista en una o dos lonchas de queso. En el mar al despertar, tan grande, tan inmenso, lleno de Vida en su interior y que, a la vez, tiene tiempo para acariciarte los pies al pasear por la orilla. En el cielo que nos oculta sus secretos, pero también guarda los nuestros. Porque esa Luna nos ve a ti y a mí, a la vez. Nos une sin saberlo, quizá sin querer. Pero nos refleja.

Estoy pensando en lo preciosa que es la Vida. En lo precioso que son esos días y esas personas. En lo preciosa que eres tú.


Estoy pensando en esos días que dejas la persiana subida y te despierta el Sol en la cara. En esas sensaciones. Estoy pensando…en ti.

miércoles, 10 de junio de 2015

Vuelves a ser inmortal- "Wonderland"

En ocasiones todo quema, o todo hiela
Esos momentos en que todo te estresa
Esas veces que parecen que se mueren tus ganas
Como peces sacados fuera del agua.

Afortunadamente, tú eres mi mar
Y a veces un simple “Hola” me sirve como refugio, como hogar
Y en ocasiones un simple “jajaja” hace que se evapore toda la pena
Como se va el rocío de la mañana en el cristal
Como si antes de ti no existiera nada
Ni problemas, ni obstáculos, ni vallas.
Todo es campo abierto, todo es caricia y esperanza
Supongo que es verdad eso que dicen por ahí
De que lo bueno te encuentra cuando dejas de buscar,
 y yo ya no buscaba
Había dejado de imaginar amores de películas,
estaba empezando a aceptar la realidad como se mostraba...


...entonces apareces, surges, llegas;
Rompes sin permiso mis barreras y mis esquemas
Me dices con tu risa que no tenga miedo, que no tema
Que contigo no habrá más noches en vela
-al menos no de tristeza-
Me dices con tu voz que deje de esperar
Que estas ahí, sencillamente, de repente, sin más
Y yo,
Sinceramente,
Sigo sin creerme que sea verdad.

lunes, 8 de junio de 2015

Loco, insensato, iluso

No llevo toda la vida con ella. Ni un año.
No conozco todavía sus historias y sus daños.
No sé de donde viene, o a donde ha llegado.
No puedo enseñaros cientos de fotos juntos
-ni una, dicho sea de paso-.

No puedo hacer muchas cosas de las que debería poder hacer si la hubiera estudiado
O como si llevara media vida a su lado.
Pero creo que si necesitas eso para querer a alguien, estas equivocado.

No pudo decir a que colegio fue de pequeña, o cual es su película favorita
Pero puedo describirla de una forma muy sencilla.
Solo necesito coger un papel, bolígrafo y empezar a escribir una lista:

De todas las cosas que me gustaría que tuviera una chica,
De todas las cosas que he aprendido junto a su alma en otras vidas,
De las mil formas diferentes que tiene de recargarme las pilas,
De las cien frases que más nos hemos dicho y que están tan repetidas,
De lo imposible que es calmarme cuando estoy hablando con ella, ni con diez tilas.
De esos dos ojos que tiene, que te atraviesan incluso a través de las fotos.
De cómo antes me acostaba pronto, y ahora trasnocho.


No puedo decir que la conozca como la palma de mi mano, o como si la hubiera parido
-de hecho, resulta raro esto último siendo chico-
No conozco más que el 10% de su Iceberg, de su Corazón, pero mira,
Con ese poco ya no la alcanzan el resto de personas, con ese poco ya está por encima
Llamadme loco,
pero prefiero amar con locura.
Llamadme  insensato,
por sonreír solo conociéndola durante tan poco rato.
Llamadme iluso,

pero creo que dentro de poco podré decir sin miedo que la amo.

domingo, 7 de junio de 2015

Tic-tac

El despertador.
Los cinco minutos más entre las sábanas.
El agua en mi cara.
Las tostadas con mantequilla.
El café del desayuno, con leche desnatada.
La llovizna al salir a la calle,
O el calor del sol, depende de la mañana.

Las ocho horas de trabajo. La media hora del almuerzo.
Todos los días igual, con la rutina al acecho.
La comida precocinada.
La siesta de veinte minutos, y el cansancio para toda la tarde al levantarse.
El paseo por la plaza, el campo o el parque.
La lectura de “El palacio de la Luna”, “El guardián entre el centeno”
O algún libro de poemas, de esos que, al leerlos, te regalan besos.

La cena sencilla.
La pieza de fruta de la noche.
La televisión discutiendo enfrente de tu silla.
Guardar los platos, poner el lavavajillas.
Irse a la cama.
En la espalda, otro día.

Si buscas entre las frases quizá intentes encontrar lo que falta
Quizá algo de ocio, deporte, un trabajo menos rutinario
Quizá lo que falta sea una buena comida
y dejar de calentar en el microondas tortillas
o simplemente dejar los debates y ver películas.
Da igual, todo es mentira.

Puedo cambiar la dieta, las actividades o el trabajo.
Pero da igual.


Por muchos cambios que haga, todo seguirá a la par.
Todo, a no ser que cambie el despertador por tu cara en la almohada
El agua fría por tus manos en mi mejilla.
Cambiar el café que no me despierta por algo que si lo hace, como tu risa.
Dejar de pensar en el clima y preocuparme solo por el Sol de tus ojos.
Trabajar como forma de que pase el tiempo para verte antes
Para estar por fin en casa, solos.
Compartir en la espalda todos esos días
Y transformarlos en pequeñas conquistas,
En esos momentos, que pronto serán recuerdos
Recuerdos que, si son contigo,
Valen más que cualquier futuro eterno,
Futuros que, si son sin ti
Son rutinarios, grises, vacíos.

Si buscas entre las frases no verás tu nombre
No pensarás en tu risa, ni en tu Sol;
Lo único que podrás encontrar es a este dormilón
Que creo que algunos llaman Corazón.
Esperando que vengas como Amor de Verano para despertarlo
Y pasar el resto de Inviernos a tu lado.



sábado, 6 de junio de 2015

Acércate, acércate sin miedo;
Suelta, suelta ya ese peso;
Descansa, que yo te lo llevo.

Túmbate, que yo te coso todos esos agujeros;
No hace falta que hables, ni que digas nada
Duérmete, que te prometo
Que seguiré aquí después del alba.

Olvídate, olvídate de tu pasado
Coge las lecciones aprendidas, y tira el resto del saco
Prometo, mientras descansas, quemarlo
Porque conmigo no vas a necesitarlo



Tira, tira esa muralla y ponte a mi lado
Quédate cerca mientras te desarmó
En el amor no se necesitan espadas
Aunque en el pasado hayas creído lo contrario


Acércate, suelta ese peso, descansa;
Túmbate, duérmete, olvídate
Tira tu muralla, y quédate cerca
Y si puedes, ámate, que yo lo haré.

viernes, 5 de junio de 2015

Perfecta

Como cada noche, te llamo perfecta
Y me respondes que no veo las cosas de la manera correcta
Supongo que es normal que tú no te des cuenta
No conozco ningún espejo que pueda reflejar tanta belleza

Y me apiado de ti, y me das lástima
De que siempre hayas tenido que convivir contigo misma
A ver como aprecias la belleza de la vida
Cuando has crecido junto a ella cada día


Como vas a saber lo que causa tu olor
Si ya te has acostumbrado
O lo precioso de tu sonrisa
Si la has conocido desde pequeñita

Creo que si te vieras a través de mis ojos
A través de mis sentidos, aunque fuera por un minuto
Comprenderías que no exagero cuando digo
Que me perdone Dios, pero yo me quedo con este ángel que ha caído
Y no se lo devuelvo hasta que pase una vida entera conmigo

lunes, 1 de junio de 2015

Lo bueno, si cerca, dos veces bueno.

Hace frío sin ti, así que no te vayas lejos
No sabría como calentarme sin tu aliento
Sin tapar mis poros con cada uno de tus besos
Sin abrigar mi pecho con tus manos y sus diez dedos
En fin, que no hay mejor bufanda que tu pelo en mi cuello
Ni mejores calcetines que tus pies descalzos bajo la sábana, tan pequeños
Ni mejores orejeras que tu susurrando un “Te quiero”.

Ya sabes,
lo bueno, si cerca, dos veces bueno.