martes, 26 de mayo de 2015

El porqué escribo lo que escribo

[De verdad que intento escribir otras cosas, y a veces lo consigo, pero el corazón se niega a escribir lo que no salga de dentro. Desde Bécquer hasta Espronceda, siempre los mismos temas. Supongo que lo entenderéis mejor si os lo muestro en verso, así que atentos.
]

La verdad es que los poetas podemos sonar repetitivos
Siempre hablando del amor, del desamor, del dolor o del olvido
Pero os juro que yo no busco eso cuando escribo
Simplemente, es con lo que el papel quiere que cubra su vacío

No es que sea un tipo de postureo
Ni el amor el tópico más fácil de tratar
Simplemente es lo que sale de dentro
Supongo que es lo que pasa por estar hechos para amar

De verdad que no es por sonar romántico
Por tocar vuestros sentimientos con esta sensación universal
Por llegar de una manera más rápida a vuestro interior
Simplemente, es lo que el corazón late de una manera más real

Podría hablar de política, de humor, de la sociedad
Podría hablar del trabajo, de la música o de la Universidad
Podría hablar de muchas cosas, pero simplemente no puedo,
no es de lo que me hablan mis poemas cuando me susurran sus versos

Y entiendo que algunos no lo entiendan
Que digan “si escribir sobre cualquier cosa es fácil”,
Que crean que escribimos del amor por ser el tema más común
Entiendo que piensen eso cuando no les habla el lápiz

Y lo entiendo, de verdad, y también es poesía hablar de todo lo demás
Pero simplemente no sé como versar sobre otra cosa que no sea el amor
Desde que la conocí por casualidad aquel verano
Y me di cuenta de la poesía que había en el calor de sus abrazos
En su forma de hablar, de caminar, en la poesía de cada uno de sus pasos sobre el asfalto
Porque cualquier acera se convertía en alfombra roja si tú la pisabas
Porque tu sonrisa no cabe en el diccionario, y nunca podrá ser escrita
Porque sin ti mis días no podían ser llamados Vida

Simplemente no sé como versar sobre otra cosa que no sea el desamor
Desde que aquel Invierno se despidió de nuestro futuro juntos
Desde que me dijo que no era el momento,
Que para no romperme no necesitaba que me sujetaran sus brazos
Y eso lo escuchaba yo desde el suelo, hecho pedazos


Hecho de trozos de París, Venecia y Madrid, que sin ella
Solo son canales sin brillo, Torre Eiffel sin vistas, ciudad inmensa y vacía,
Asfalto que no es camino.

Simplemente no sé como versar sobre otra cosa que no sea el dolor
Desde que pase dos primaveras viviendo en él, dos primaveras sin color
Sin flores ni olores, donde solo destacaba esta punzada que sentía en el corazón
Primaveras donde la veía en cada esquina, en cada bar y al final de cada vaso
Y al final de cada beso que solo traía vacío y placer sin amor
Como iba a escribir en esa época de otra cosa que no fuera de mi cicatriz
Si era lo único que recordaba cuando probaba otro carmín
Sin tu sabor.

Simplemente no sé como versas sobre otra cosa que no sea el olvido
Desde que comprendí que mi futuro no era con ella
Que el corazón a veces se empeña en amar a quien no es para él
Alguien que solo significa frío, cadenas, pared
Que solo significa capricho, y que, tal vez
Solo es un camino que debe abandonarse cuando entiendes
Que algo mejor te espera más adelante

Y ahora, simplemente, no sé como versar
Sobre otra cosa que no sea la felicidad
Desde que viniste tú, mi otra mitad
El regalo que la vida me hizo en forma de mujer de 165 centímetros,
De pelo castaño, ojos claros y una de esas sonrisas que son de verdad
Que curan las heridas de tu alma con solo una mirada
Y que te enseñan que amar es a veces sufrir, y a veces vivir
Y no quiero escribir, ni vivir, ni hablar de otra cosa que no sea tu cuerpo al despertar
Tus buenos días con café, con tostadas y besos

De que van a hablar mis textos si no es de ti
Si cada línea lleva tu nombre, y cada párrafo busca hacerte saber
Que me has devuelto la primavera, las flores, y que me has hecho entender
Que vivir contigo no es imposible, que aunque seas mi mitad puede ser feliz sin ti
Pero que vivir sin tus caricias, sin tus besos ni tu olor
que  vivir sin tenerte a mi lado, es posible, pero vivo peor
y elijo VIVIR en mayúsculas contigo como compañera de viaje
 vivir como se debe, con alegría cada Lunes,
haciendo de los Domingos días que cuenten
y pintar tu vida de poesía y versos que, aunque lo intente

solo van a hablar de ti y de cómo destacas entre todo esa muchedumbre que se hace llamar gente.

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