lunes, 4 de mayo de 2015

Cerraduras de corazón

Aquí sigo yo, lanzando piedras a las ventanas de tu corazón
Esas que están en la parte de atrás
Por las que he intentado pasar,
Pese a que las tienes cerradas
Como la puerta, echado el pestillo
Sin felpudo, ni timbre, atascada
 sin disimulo.

Es gracioso que tú, desde dentro
Digas que eres libre
Encerrada en lo más pequeño de tu interior
Creyendo que allí estarás a salvo de todo el daño
Diciendo que por fin sabes vivir sin dolor

Que ya puedes salir a la calle
Y, cada noche, acompañar tu colchón
Para por la mañana lavar las sábanas y darle la vuelta a la almohada
Buscando que no se acumulen los sueños en una de sus caras
Cambiando cada día de dirección
Porque dices que el amor solo trae sufrimiento,
Egoísmo, rencor.


Aquí sigo yo, lanzando piedras a las ventanas de tu corazón
Con cristales antibalas, y que aíslan el sonido
para evitar oír mis gritos,
para que nada pueda pasar

Es gracioso que tú, desde dentro
Digas que eres libre
Que estas a salvo del frío, del hielo,
pero…no me lo creo.


Por eso, dime
Si prefieres romperte el corazón por no usarlo
O romper a llorar, porque lo has entregado

Por eso, dime
Si es mejor dormir en tu rincón
O dormir en mi abrazo.

Por eso, dime
Si encerrándote consigues ser libre
Y si esa libertad se parece algo a la felicidad
Que te puedo pintar en la espalda
Esta madrugada
Este atardecer
Este anochecer
Si confías en mí y abres tu puerta
Por una vez.

Por eso, dime
Que muerte tiene más honor
Que morir por amor.



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