miércoles, 26 de abril de 2017

Desconocido

Rompe, corre, estalla;
cambia todo a su alrededor;
no pide permiso, ni perdón;
la vida arrasa cuando pasa.

Miras a través de la ventana:
una ciudad envuelta en temor.
Buscas la lógica del error;
intento de explicación vana.

No existe justa coartada,
ni pieza que el puzle encaje,
ni escudos que resguarden de las balas.

Prohibido parar y bajarse:
cuando la vida te dispara,
solo queda continuar el viaje.


miércoles, 5 de abril de 2017

Redención



El rastro que dejan tus pies,
estelas de mi camino,
se abre paso en la tormenta
de este mar embravecido.

Muelle que atraviesa la marea,
que me salva del ahogo merecido,
que me protege del turbulento caos
del inestable azul marino.

Mar adentro, naufragando;
estando sin estar, en vilo;
amando sin amar, llorando;
supo volver por donde vino
mi corazón, sangrando.

A tus pies, me humillo;
rogando sin rogar, muriendo:
“quítame este cuchillo
o mátame con tu silencio”.

lunes, 3 de abril de 2017

Un día



 Futuros volviendo al calor del hogar;
esperanza cruzando un paso de cebra;
sueños esquivos que se hacen de rogar;


ilusión de un mañana que se requiebra;
marcas de neumáticos que olvidaron frenar:
restos de una vida derrumbada entera.


Una muerte que se olvidó de avisar;
sangre que corre por las aceras:
final de un río desembocando al mar.


La arena del reloj dejó de caer,
ya no hay nadie a quien esperar en casa;
la existencia se quedó en el ayer.

La tumba es de la vida la tasa,
y la estación final de este tren;
el tiempo invisible se acaba, se gasta;

tú, el único que lo puede invertir bien.

El camino se borra, termina, se pasa;
si quieres deja de leer, llámame cruel;
pero no dejes que tu historia quede en nada;
no es un ensayo, en esta obra no hay arnés.




sábado, 25 de marzo de 2017

Estatua de sal


Lluvia en tus ojos, charcos a tus pies;
te hundes, arrastrada marea a dentro;
tus labios, agrietados por la sed;
tu cuerpo frío, desapareciendo.

El mundo se nubla en tus pupilas,
solo ves la oscuridad de una noche
en la cual la Luna ya no brilla;
te escondes; ya nadie te conoce.

Las risas del mundo son burlas;
y la alegría no te encuentra.
No puedes hacer nada; aunque huyas
este mar congelado no te suelta.

El polvo del olvido te recubre;
y no queda en ti más que soledad.
Todo tu cuerpo tiembla, sufre,
parece que ni puedes respirar.

Mañana será otro día;
triste consuelo, si a pesar de todo
no sales, si continúas hundida.

Pero ahí sigues; otra bocanada.
Otro instinto que te mantiene viva.
Sientes que, a pesar de que naufragas,
te estás acercando a una isla.

 Créeme, no estás sola.
Sé que las cuestas a veces son escalada.
Pero joder, todavía no estás rota,
todavía queda luz en tu alma.

A pesar de lo hondo de este pozo,
no puedes simplemente apartar la vista;
siempre hay una cuerda a mano en cada fondo,
y la vida merece la pena ser vivida.



martes, 21 de marzo de 2017

Inspiración




Cuando me besas, noto los susurros
de mis musas en tus labios;
anida en mí la poesía;
nacen versos en mis manos;

la vida se convierte en sueño;
la muerte se esfuerza en vano;
nos hacemos inmortales juntos
cuanto tú y yo nos miramos.

Y las sílabas se agolpan entre los dos
cuando nos fundimos en un abrazo.
Escribir sin ti: inútil.
Este poema es de ambos.




miércoles, 15 de marzo de 2017

Réquiem por la sociedad del descarte




En la oscuridad de la noche
duermen los sueños desahuciados
de unos descartes ya olvidados
por la sociedad del derroche.

Huyendo, evitando los roces
de una humanidad que con sus manos
construye el futuro diezmando
a sus ciudadanos, a golpes.

Y, así, muere la esperanza
en este cementerio urbano
que entierra en sus cloacas

las ilusiones que en vano
algunos desdichados guardan
de salir de este Gran Hermano.



jueves, 9 de marzo de 2017

Velo



Velo, aguardo,  espero.

Aunque tiemble la tierra,
aunque mude el cielo,
aunque todo lo pierda…

Velo, aguardo, espero.

Aunque se parta el mar,
aunque se abra el infierno,
aunque me llegue el final…

Velo, aguardo, espero.

Aunque se acabe el mundo,
aunque no cesen los truenos,
aun cuando solo quede humo…

En otro continente, en otra orilla,
en otro planeta, en otro universo
en otra vida

yo

velo, aguardo, espero

tu regreso.