sábado, 24 de junio de 2017

Perdón

Perdón que todo lo sana,
perdón que todo lo arregla;
perdón que las aguas calma.

Cicatriza la herida abierta;
cambia el dolor por alegría;
perdón que siempre acierta.

Confianza que se fía,
esperanza que vuelve,
perdón que da vida.

Setenta veces siete;
perdón que nace del amor,
se atreve, invierte;

tu perdón, corazón,
que se convierte en la simiente
de todo lo que nos espera,
de nuestro “felices para siempre”.





jueves, 1 de junio de 2017

Humo

Rutina, hastío, gris condena;
Laberinto sin atajos, sin salida;
Encerrados sin encontrar una pista,
Con tanta desolación, tanta pena.

Antes castillos, ahora cadenas;
Silencio cómplice sin risa.
Antes pareja, ahora ni amiga;
Nos reconocemos como sombras, apenas.

Antes sorpresa, encontronazo, ilusión;
Ganas de comerse el mundo,
De quemar a encuentros el colchón.

Ahora, cambio de rumbo;
La rutina se come al amor:
De nuestro incendio, solo humo.

Basado en “Trabajo, piso, pareja”

lunes, 15 de mayo de 2017

Fin de la guerra

Tu risa no romperá más el silencio;
ni tus ojos descubrirán este mundo.
La metralla, fría, desvió tu rumbo;
te desahució de este inmenso Universo.

Nuestro vacío se quedó sin remedio
ahora que tu presencia es humo;
ya no somos tres, solo somos uno y uno;
y mi corazón, únicamente es hueso.

En el aire vibra sonora tu ausencia,
nuestra rabia contenida entre estos muros;
las marcas de una historia disecada.

Sin querer, queriendo, tu recuerdo regresa;
el verano se entristece, más oscuro.
El pueblo celebra que terminó la batalla.

¿Acaso tu risa volverá a nuestra casa?


miércoles, 26 de abril de 2017

Desconocido

Rompe, corre, estalla;
cambia todo a su alrededor;
no pide permiso, ni perdón;
la vida arrasa cuando pasa.

Miras a través de la ventana:
una ciudad envuelta en temor.
Buscas la lógica del error;
intento de explicación vana.

No existe justa coartada,
ni pieza que el puzle encaje,
ni escudos que resguarden de las balas.

Prohibido parar y bajarse:
cuando la vida te dispara,
solo queda continuar el viaje.


miércoles, 5 de abril de 2017

Redención



El rastro que dejan tus pies,
estelas de mi camino,
se abre paso en la tormenta
de este mar embravecido.

Muelle que atraviesa la marea,
que me salva del ahogo merecido,
que me protege del turbulento caos
del inestable azul marino.

Mar adentro, naufragando;
estando sin estar, en vilo;
amando sin amar, llorando;
supo volver por donde vino
mi corazón, sangrando.

A tus pies, me humillo;
rogando sin rogar, muriendo:
“quítame este cuchillo
o mátame con tu silencio”.

lunes, 3 de abril de 2017

Un día



 Futuros volviendo al calor del hogar;
esperanza cruzando un paso de cebra;
sueños esquivos que se hacen de rogar;


ilusión de un mañana que se requiebra;
marcas de neumáticos que olvidaron frenar:
restos de una vida derrumbada entera.


Una muerte que se olvidó de avisar;
sangre que corre por las aceras:
final de un río desembocando al mar.


La arena del reloj dejó de caer,
ya no hay nadie a quien esperar en casa;
la existencia se quedó en el ayer.

La tumba es de la vida la tasa,
y la estación final de este tren;
el tiempo invisible se acaba, se gasta;

tú, el único que lo puede invertir bien.

El camino se borra, termina, se pasa;
si quieres deja de leer, llámame cruel;
pero no dejes que tu historia quede en nada;
no es un ensayo, en esta obra no hay arnés.




sábado, 25 de marzo de 2017

Estatua de sal


Lluvia en tus ojos, charcos a tus pies;
te hundes, arrastrada marea a dentro;
tus labios, agrietados por la sed;
tu cuerpo frío, desapareciendo.

El mundo se nubla en tus pupilas,
solo ves la oscuridad de una noche
en la cual la Luna ya no brilla;
te escondes; ya nadie te conoce.

Las risas del mundo son burlas;
y la alegría no te encuentra.
No puedes hacer nada; aunque huyas
este mar congelado no te suelta.

El polvo del olvido te recubre;
y no queda en ti más que soledad.
Todo tu cuerpo tiembla, sufre,
parece que ni puedes respirar.

Mañana será otro día;
triste consuelo, si a pesar de todo
no sales, si continúas hundida.

Pero ahí sigues; otra bocanada.
Otro instinto que te mantiene viva.
Sientes que, a pesar de que naufragas,
te estás acercando a una isla.

 Créeme, no estás sola.
Sé que las cuestas a veces son escalada.
Pero joder, todavía no estás rota,
todavía queda luz en tu alma.

A pesar de lo hondo de este pozo,
no puedes simplemente apartar la vista;
siempre hay una cuerda a mano en cada fondo,
y la vida merece la pena ser vivida.